Cuesta hacerse a la idea, máxime cuando hablamos de una mítica compañía discográfica
(son ya 115 años de antigüedad), una superviviente, un gigante que
radica en Gran Bretaña y que tiene en nómina a artistas de la talla de
Enrique Bunbury, Coldplay o Robbie Williams por poner tres ejemplos,
pero la noticia no es ninguna broma. La causa son 137 millones de
euros, que son los que necesita para recuperar su liquidez, ya que sus
pérdidas el año pasado han llegado a los 2.064 millones de euros.
La noticia ha causado gran alarma en el mundo de la música, aunque todavía no es definitivo. Su propietaria, Terra Firma (a cuyos mandos se halla el millonario Guy Hands y que compró Emi por casi 5.000 millones de euros), no puede hacer nada por el endeudamiento que supuso con el City Group norteamericano, con quien se halla en los juzgados de Nueva York al acusar a la entidad de aplicar un precio muy por encima del técnico. La puntilla la ha dado la auditoría KPMG, es decir, la censora de cuentas de la discográfica,
que afirma que sus pérdidas han sido debidas en gran parte a la salvaje
piratería de discos y a las amortizaciones del catálogo musical y
editorial, y que no hay confianza en la continuidad del sello. De hecho, hace tiempo os decíamos aquí que EMI saneó la empresa suprimiendo 2.000 puestos de trabajo, ninguna novedad de lo que ocurre actualmente en otras discográficas menores, pero que sólo ha servido de forma temporal.
Estaremos atentos a las últimas novedades para informaros puntualmente.